Blogia

JÓVENES POR EL SOCIALISMO - OAXACA

El deber de un revolucionario ....HOY.

Revolución"

Quisieron apropiarse del oro, del cobre,... de las tierras,...

Ahora intentan hacer lo mismo con el agua,...

Mañana van a querer ser los propietarios del aire


VICENTE LOMBARDO TOLEDANO,
TEÓRICO DE LA REVOLUCIÓN DEL SIGLO XXI

Por Cuauhtémoc Amezcua Dromundo.

“Necesitamos una nueva Revolución"

Así lo proclamó Vicente Lombardo Toledano, de manera contundente. Dijo también que “esta revolución será la cuarta etapa de la Revolución ininterrumpida de nuestra historia, después de las etapas de la Independencia, de la Reforma y de la lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz. Esta cuarta revolución tendrá sus propias características... Será una revolución basada en la vigorización de la conciencia de clase del proletariado y en la educación política de las otras fuerzas sociales que han de cooperar a la democracia del pueblo. Una revolución caracterizada por grandes movimientos de masas, vigorosos, resueltos y entusiastas".

(Ver: La perspectiva de México, una democracia del Pueblo. Informe Político al Noveno Consejo Nacional del Partido Popular. 5 de abril de 1956)

Juicios premonitorios, diríase. Anticipos de las grandes luchas que se libran hoy, en los primeros años del siglo XXI, en la resistencia contra las políticas neoliberales, en la lucha contra el imperialismo, en los estallidos populares que se dan por todas partes: entre los trabajadores electricistas; entre los mineros y metalúrgicos, los maestros, los trabajadores del Seguro Social; entre los campesinos, los jóvenes, los indígenas, los intelectuales progresistas; en múltiples lugares del país.

1906-2006: LAS ENSEÑANZAS DE LA HISTORIA.

La Historia es fuente valiosa de enseñanzas; hay que observar el paralelismo que existe entre las vísperas del estallido de la Revolución Mexicana de 1910 y lo que sucede hoy mismo. La semejanza es impresionante. Veamos los hechos que se daban en 1906, cuatro años antes de que estallara la gran insurrección popular de 1910.
·
Hace cien años, en 1906, fue la Huelga de Cananea –del 1 al 4 de junio-, cuando los mineros exigieron condiciones que atenuaran la explotación injusta a que los sometían los capitalistas. La huelga fue reprimida a balazos por el gobierno de Porfirio Díaz. Hoy, en 2006, ocurrió la muerte violenta también de 65 mineros en Pasta de Conchos, Coahuila, incinerados en vida por la tacañería criminal de los patrones que se “ahorraron" el costo de las medidas de seguridad que establece la normatividad vigente, y a causa de la complicidad del gobierno de Vicente Fox, que no cumplió con su deber de obligar a la empresa a observar las normas. Por eso ha sido también el año de la heroica resistencia de los trabajadores del sindicato de los mineros y metalúrgicos a las presiones y agresiones que ha desplegado el gobierno de Fox –que se proclamó “de empresarios y para empresarios"- en su empeño por encubrir el crimen y evitar que los dueños de la mina paguen su culpa. Y ha sido el año del asesinato de dos jóvenes trabajadores en Sicartsa, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, cuando fuerzas federales –conjuntamente con la policía estatal, por cierto- intentaron desalojarlos de las instalaciones de la empresa con violencia.

Hace un siglo, en 1906 estalló el levantamiento popular en Jiménez, Coahuila –el 26 de septiembre-; la revuelta del pueblo de Acayucan, Veracruz –del 30 de septiembre al 3 de octubre-, y la que tuvo lugar en Camargo, Tamaulipas, en el mismo mes, organizadas por el glorioso Partido Liberal Mexicano, de Ricardo Flores Magón y Camilo Arriaga, precursores de la Revolución Mexicana y Héroes de la Patria. Hoy, en 2006, explotó la violencia oficial contra los pobladores de Atenco, con toda clase de brutalidades en contra de la integridad física y la dignidad de hombres y sobre todo mujeres. De este modo, las autoridades quisieron “castigar” la osadía del Frente del Pueblo en Defensa de la Tierra, por defenderse del despojo que les quisieron infligir para facilitar un enorme negocio especulativo, alrededor de la construcción de un nuevo aeropuerto.

1906 fue el año en el que se inició la huelga de Orizaba y Río Blanco –el 30 de diciembre-, que devino en huelga nacional de la industria textil por reivindicaciones legítimas de los trabajadores, que terminaría el 8 de enero siguiente con la matanza de Río Blanco, otro antecedente directo de la Revolución. 2006, por su lado, ha sido el año de la gran protesta del pueblo de Oaxaca, que desplegó un movimiento de resistencia como no se había visto en muchas décadas por su vigor y magnitud.

Hace un siglo el presidente era el general Porfirio Díaz. Su gobierno, por sus actos y su contenido clasista, se asemeja en mucho con los neoliberales de estos años. Fue “aperturista" como los de De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox, respecto de los capitales extranjeros. Igual que los de hoy, se desvivió en dar prerrogativas a los inversionistas del exterior, para que nos “hicieran el favor" de venir a saquearnos. Los historiadores reaccionarios, que cada vez ocupan más espacios académicos y en los medios de difusión, prodigan elogios a Díaz: dicen que fue un “modernizador", igual que los cuatro de estos tiempos, aquí enlistados. Los actos de gobierno de aquél se tradujeron en una bonanza superficial que benefició a un pequeño círculo. En cambio, profundizaron la explotación de las masas populares y las sumieron en la miseria, tal como, cien años después, lo han hecho los últimos gerentes al servicio del capital imperialista, a los que de manera formal se les sigue llamando “presidentes de México"; aunque este título más parece ser una ironía.

Para 1906, Porfirio Díaz sumaba 26 años en el puesto; por 24 que acumulan hoy los cuatro neoliberales citados. Los destrozos son equiparables.

1906, desde el punto de vista de la lucha de las ideas, fue el año en el que se publicó un programa que fue el más avanzado de su época; que recogía las reivindicaciones justas y posibles, según el grado de desarrollo general de la sociedad y contenía los postulados que poco después se convertirían en las columnas vertebrales de la Constitución de 1917, la más avanzada del mundo, en sus artículos 27 y 123. Sobre este programa, Lombardo Toledano consignó: “Cuando se escriba la historia verdadera de la Revolución Mexicana, dejando a un lado los episodios de segundo orden, el Programa del Partido Liberal Mexicano ocupará un lugar prominente en el juicio crítico de la lucha revolucionaria iniciada en 1910", (Ver: “A medio siglo del Programa del Partido Liberal Mexicano", artículo en la Revista Siempre!, número 153, mayo 30 de 1956) Ahora, en 2006, se ratificó el Programa Mínimo no Negociable del Diálogo Nacional por un Nuevo Proyecto de Nación, el 5 de febrero -ya había sido aprobado un año antes, en Querétaro-, un texto adecuado para el momento actual.
Los paralelismos históricos que se han señalado no son fortuitos. Son el resultado de políticas esencialmente idénticas, aplicadas por gobiernos “nacionales" que en verdad sirven al capital extranjero, sobre todo, y en segundo término a los poderosos locales: hace cien años, los terratenientes, y hoy la burguesía que está subordinada al imperialismo. Políticas que ayer como hoy han sacrificado a las masas trabajadoras de la ciudad y del campo y profundizado las diferencias entre los que poseen lo superfluo y los que carecen de lo indispensable. Políticas que ayer igual que hoy cerraron la puerta a la solución de los conflictos por la vía electoral. Políticas que ayer como hoy provocaron una crisis económica seguida de una crisis social y coronadas, ambas, por una crisis política. En aquélla ocasión, a fin de cuentas, no hubo otra salida que un estallido revolucionario por la vía de la insurrección armada. Por hoy, todavía existe la posibilidad de la insurrección social que se manifiesta en la movilización de las masas, en la resistencia contra el neoliberalismo que es, en el fondo, resistencia contra el imperialismo y sus engendros.

Como dijo Lombardo, necesitamos una nueva Revolución. Una caracterizada por grandes movimientos de masas, vigorosos, resueltos y entusiastas. Nos toca contribuir a desatarla.

Éste es el deber de los revolucionarios hoy.

20061008030927-logo-jps.jpg

Saludo de año nuevo de las FARC-EP

Saludo de año nuevo de las FARC

Desde hace cerca de 60 años Colombia vive una guerra civil no declarada nacida de la ilegitimidad de sus instituciones y cuya esencia ha sido la injerencia gringa, el poder del Estado en manos de las minorías y la apropiación violenta de las mejores tierras. En aquellos tiempos, los militares, policías, servicios de inteligencia y paramilitares-conocidos como pájaros- anegaron al país en sangre y lo llenaron de terror hasta que diez años después los jefes de los partidos liberal y conservador responsables de la guerra fratricida, remendaron la institucionalidad escondidos en Europa pactando la repartija de la administración pública y del presupuesto nacional, pero sin abordar la superación de las verdaderas causas del conflicto, prolongándolo hasta nuestros días. Hoy, después de otro par de remiendos a la institucionalidad, los hijos, nietos y parientes de los jefes de la oligarquía de aquel entonces, practicando los mismos métodos, pretenden perpetuarse en el poder reforzado por la enorme capacidad de las mafias y dólares del narcotráfico.

Quisieran ignorar que años y años acometiendo masacres fríamente planificadas, asesinatos con empleo de motosierras, ejecuciones sistemáticas de líderes de izquierda, expulsiones de poblaciones enteras de sus tierras y práctica del terrorismo por doquier obligando al apoyo político, llenan de ilegitimidad al Estado, al Régimen y al Gobierno. Presidentes, ministros, embajadores, gobernadores, alcaldes, generales, almirantes, parlamentarios, diputados, concejales, magistrados de las altas cortes, jueces, fiscales, contralores, procuradores, jefes de los servicios de inteligencia y de numerosas dependencias descentralizadas del Estado han ejercido y, ejercen, sus importantes funciones públicas, comprometidos con el narco paramilitarismo cómo no va a ser ilegítimo un Presidente como el actual elegido con votos inexistentes en varias regiones del país? y con los votos de congresistas paracos confesos? y de paramilitares vergonzantes que todos conocemos?.

Al desearle al pueblo colombiano lo mejor para el año 2007, lo alentamos a reforzar sus luchas unitarias contra el neoliberalismo y contra el ALCA y el TLC, lo convocamos a redoblar esfuerzos por concretar el intercambio humanitario y por el inicio de un proceso que conduzca a la solución política del conflicto. No para colocar otro parche a la actual institucionalidad, violenta y corrupta, sino para lograr entre todos la construcción pacifica de una nueva Colombia, justa, democrática e independiente, liderada por un nuevo gobierno de reconciliación y de reconstrucción nacional.


Secretariado del Estado Mayor Central.

Montañas de Colombia, diciembre 24 de 2006

MEXICO Y COLOMBIA: Los puntales del fascismo en América Latina.

México y Colombia: Los puntales del fascismo en América Latina / III

Por: Fermín Hurtado

“Ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos han conseguido
reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte en mi América Latina.
Frente al saqueo y el abandono nuestra respuesta es la vida”.
Tita Parra

El pasado 1 de diciembre Felipe Calderón tomó posesión como presidente de México, en medio de fuertes protestas y el rechazo generalizado del pueblo mexicano. El único mandatario latinoamericano que se atrevió a asistir a la ceremonia fue el paraco Álvaro Uribe Vélez, al lado de otras truculentas personalidades, como el ex presidente de EU George Bush, el representante del Departamento de Estado yanqui Tom Casey y el pésimo actor de Hollywood, ahora gobernador de California, Arnol Schwarzenegger.

Ese mismo día el paraco Uribe regresó a Colombia, en concreto, a la base militar de Larandia ubicada en el Caquetá, donde ante 5 mil militares profirió un rabioso discurso plagado de rancia y ridícula retórica triunfalista para anunciar la puesta en marcha del “Plan Victoria” (El Tiempo 10/12/06). Pareciera que el paraco Uribe y las cúpulas militares no aprenden de sus propias experiencias, pues a pesar del rotundo fracaso del “Plan Patriota”, producto del certero accionar de las FARC-EP en el sur del país, Uribe tiene la poca vergüenza de anunciar una nueva ofensiva contra la imbatible guerrilla revolucionaria.

Con ello el paraco Uribe dio luz verde a lo que se considera la segunda etapa del “Plan Patriota”, al mismo tiempo que su régimen dictatorial atraviesa una profunda crisis política al quedar descubiertos ante la opinión pública nacional e internacional los nexos existentes entre parlamentarios, gobernadores y el mismo Uribe con los capos del narcotráfico y los paramilitares.

La sin razón que caracteriza al fascismo se manifiesta claramente en la conducta de Uribe, que ante la profunda crisis de la institucionalidad oligárquica colombiana, lo único que está en posibilidades de hacer es seguir promoviendo y anunciando la GUERRA.

Algo similar ocurre con Calderón en México, donde se “vive un larvado proceso de fascistización, que si no se lo frena ahora, su consecuencia lógica puede ser la consolidación de un Estado terrorista” (Carlos Fazio, La Jornada 4/12/06).

Calderón tomó posesión como presidente de un México signado por la crisis económica, la ingobernabilidad y la creciente disposición a la lucha del pueblo mexicano. Ante semejante situación, a la clase gobernante mexicana no le queda más alternativa que la adopción de un Estado dictatorial, de excepción y fascistoide. La represión a la que se ha sometido al pueblo oaxaqueño es clara muestra de lo anterior: el empleo de la fuerza represiva del Estado (Policía Federal Preventiva, marina y policía estatal) combinada con formas ilegales y características de la guerra sucia (paramilitarismo, asesinatos selectivos, secuestro y tortura) son la adopción de “formas excepcionales” para solucionar la crisis.

No cabe duda, el fascismo es un hecho tangible y doloroso para los pueblos de Jacobo Arenas y Emiliano Zapata, y los luchadores sociales y bolivarianos de Nuestra América debemos ponderar esta realidad en nuestra praxis revolucionaria. La concreción de la Patria Grande y del proyecto emancipador de Simón Bolívar será imposible mientras el fascismo campee por la faz de América Latina.

La discusión en torno a la construcción del Socialismo del siglo XXI necesariamente tiene que pasar por una discusión en torno al combate del fascismo colombiano, que representa una constante amenaza para el proceso revolucionario en Venezuela, principalmente, y un factor desestabilizador para toda la región. La detención de más de 2 mil 500 paramilitares colombianos en las inmediaciones de Caracas el mes pasado es un ejemplo fehaciente.

También los revolucionarios centroamericanos deben contemplar y valorar las rapaces ambiciones subimperialistas del fascismo mexicano, que ya se apresta a relanzar con mayor ímpetu el Plan Puebla Colombia.

Por lo que respecta a los comunistas de todo el continente, es un deber ético, moral e histórico combatir al fascismo en cualquier parte del mundo donde se manifieste, así como rescatar toda la tradición anti-fascista del movimiento comunista internacional, reivindicar las experiencias de los comunistas europeos en contra del nazi-fascismo alemán y del régimen de Mussolini en Italia, la invaluable experiencia de internacionalismo proletario que combatió a Franco en España, y por supuesto, la experiencia de los militantes latinoamericanos que en los años 60 y 70 combatieron con tesón las dictaduras militares.

Compatriotas colombianos, mexicanos y de toda Nuestra América: ¡a cerrar filas frente al fascismo! Gritemos con todo fervor revolucionario: ¡No pasaran!

La APPO en la etapa de calderon; su perspectiva.


La APPO en la etapa de Calderón; su perspectiva

POR CUAUHTEMOC AMEZCUA

Los gobiernos neoliberales se ha caracterizado por su torpeza e insensibilidad frente a la rebelión del pueblo oaxaqueño. Todos, sin importar quien los encabeza o de cuál partido político surgieron, han tenido esas mismas características. Igual ha sido por lo que hace a la autoridad local que a la federal; igual con Fox que con Calderón. Así lo demuestra el repaso de los acontecimientos.

Ulises Ruiz, el déspota de Oaxaca, demostró torpeza e insensibilidad cuando creyó que podía aplacar al movimiento sindical magisterial ejerciendo una brutal represión, y lo que consiguió fue desatar una protesta mayor que involucró a la gran mayoría del pueblo de la entidad, en solidaridad con los maestros de sus hijos. Ése fue el chispazo que dio inicio a la gran movilización popular, aunque sus causas profundas, ya lo hemos dicho, están en la tremenda injusticia que se da, más que en otras épocas, en ésta, luego de cinco lustros de neoliberalismo que ha ahondado el abismo que separa a los que muy poco o nada tienen de los que se apoderan de todo, sin que les asista razón alguna para proceder así.

El movimiento popular levantó entonces una demanda unánime: castigo a Ulises, el represor, en la forma de su cese del cargo de gobernador. El procedimiento por el cual se formalizara el cese era lo de menos; los oaxaqueños aceptaban la figura constitucional de la desaparición de poderes; también la petición de licencia por parte del propio Ulises, incluso el que la autoridad federal lo llamara al ejercicio de otro puesto cualquiera, en la capital del país o en una embajada en el exterior. Que se fuera, simplemente. Esto no sólo entrañaría un castigo, a ojos del pueblo oaxaqueño, sino que sería una forma de protección social y popular porque conocen al personaje y saben de su conducta revanchista y de su tendencia violenta, sin límites; si se quedaba, habría represalias en forma de persecuciones, encarcelamientos injustos, asesinatos y torturas a granel.

Una vez convertido el caso en un problema de dimensión nacional, Fox y su “gabinetazo” lo único que exhibieron fue, otra vez, torpeza e insensibilidad. No daban para más. El suyo fue un gobierno de ineptos y reaccionarios en un grado difícil de superar. Impreparado el presidente, además de tonto, como no ha habido otro en la historia, e impreparados sus colaboradores, hicieron gala de su tontería en todos los asuntos, en todos los lugares y en todo momento: el conflicto de Oaxaca no podía ser la excepción. En su alineación ideológica, por otra parte, no tiene cabida ningún concepto de justicia social. Para ellos, el que unos pocos se apoderen de los frutos del trabajo de toda la sociedad, tiene plena legitimidad; que los muchos sean explotados de manera inicua y despojados no sólo del fruto de su trabajo, sino de todos sus derechos, es lo normal y lo correcto. Así está hecha su mentalidad.

Calderón comparte con Fox la misma ideología. También su gabinete, integrado por panistas casi de manera exclusiva; fue el partido creado en la etapa en la que el fascismo intentaba apoderarse del mundo y, con ese fin, implantaba su semilla en todas partes. A México vinieron agentes enviados ex profeso por el Partido Nacional Socialista Alemán, de Adolfo Hitler, y de la Falange Española; unos y otros intervinieron de manera decisiva para que surgiera el PAN con el perfil que tuvo, entre otras organizaciones que surgieron con el mismo fin, en la década de los treintas del siglo XX. Por eso y por su integración clasista, el PAN siempre ha sido un partido enemigo de la clase trabajadora y el pueblo; también enemigo de la democracia, a menos que se le considere como un recurso para manipular a los oprimidos, pero nunca como un mecanismo útil para su liberación ni para la construcción de una sociedad equitativa y justa. Ni Calderón ni sus colaboradores tienen sensibilidad social, por tanto. Les está negada.

Ahora, pericia, tampoco la están mostrando. Es verdad que Calderón tiene alguna preparación formal de la que carece Fox. Sin embargo, no dio muestra de poseer habilidad tenerla durante la campaña; se vio tramposo, alevoso, marrullero, pero no hábil. La integración de su gabinete tampoco lo rebela como un individuo con dotes ni luces suficientes para enfrentar y resolver de una manera adecuada los problemas tan agudos que enfrenta un país en crisis, como el nuestro. Designar como secretario de Gobernación a un individuo que cobró fama de represor feroz durante su gestión como gobernador de Jalisco, como Francisco Ramírez Acuña, y a otro represor, Eduardo Medina Mora como titular de la Procuraduría General de la República, lo que demuestra es torpeza. Creer que por la vía de la fuerza bruta va a sostener un gobierno como el suyo, cuestionado y endeble; que de esta manera podrá someter al pueblo en lucha por sus derechos, no revela capacidad ni inteligencia.

Los primeros actos de Calderón, con respecto de Oaxaca, han sido de represión. Pero se equivoca si cree que encarcelando a quienes cree que dirigen la lucha va a asfixiarla. Por varias, razones: una es que se trata de un movimiento con una muy amplia dirección, que no radica en unos pocos individuos; otra, porque se trata de un pueblo aguerrido, fogueado en mil batallas de orden social, al que la represión, lejos de intimidarlo, lo enardece, según lo ha demostrado ya. Y otra más radica en la profundidad de los problemas, en la triple crisis, económica, social y ya también política por la que atraviesa el país.

Frente a la insensibilidad y la torpeza de Calderón, la Perspectiva de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, APPO, es la de su fortalecimiento y ulterior desarrollo. Ya ha dado pruebas de capacidad de convocatoria, de prudencia frente a la provocación y a la represión, y de decisión y firmeza en la lucha. También ha demostrado un eficaz nivel de articulación entre las numerosas organizaciones que la integran. Si el gobierno federal no reacciona de manera positiva frente a las justas demandas del pueblo de Oaxaca, si persiste en su tendencia represiva, pronto se unirá la demanda de la salida de Calderón a la de Ulises, por las mismas razones. Y en el proceso de lucha, se irá construyendo un programa colectivo de reivindicaciones, que no quede en la caída de uno y otro, sino que ataque las cuestiones de fondo, que tienda a acabar con las políticas neoliberales; que se encamine a consolidar una organización amplia y plural orientada a la conquista de la Segunda y Definitiva Independencia de México, esta vez frente al imperialismo estadounidense, y a sentar las bases para la edificación de una sociedad superior, sin explotadores ni explotados, una sociedad socialista. Hacia allá empujan sus mejores fuerzas.

SOLIDARIDAD MAGISTERIO

Solidaridad con el magisterio y pueblo de oaxaca

Al magisterio Oaxaqueño
A la juventud Oaxaqueña
Al pueblo en general

Maestros, ustedes están desarrollando con éxito la honrosa labor de educar y entrenar a jóvenes y niños, dueños de nuestro futuro, para que sean hombres dignos de confianza.

En nombre de Jóvenes por el Socialismo, expresamos ante todo, nuestra gratitud y respeto a ustedes maestros forjadores del porvenir. Ustedes amigos, camaradas profesores que actualmente luchan con abnegación sosteniendo una política progresista y continuadora de ideas juaristas, en defensa de la educación, por que la educación no es un quehacer individual si no colectivo. Obtienen así grandes honores y éxitos en la realización de esta tarea. La juventud y la niñez oaxaqueña está ansiosa de aprender nuevos conocimientos; sentir grandes deseos de gloria, de realizar algo brillante y extraordinario; gustamos de seguir los ejemplos que, por su magnitud, nos causa mayor impresión. Los maestros revolucionarios no luchan por una vida cómoda para si mismos en el presente, si no por un futuro brillante para todo un pueblo, imponiéndose a todos los obstáculos y penalidades, sacrificando cuanto más valioso tengan, esta es la actitud de maestros y hombres revolucionarios que aman el porvenir.

Al lado de ustedes estamos aprendiendo de este gran movimiento de avance y lucha de nuestro pueblo, debemos hacer que todo la gente luche alegre y consciente, redoblando vigor y esfuerzos en todos los momentos. Es importante en la educación, que la juventud y los niños logremos vencer lo negativo, utilizando la fuerza de lo positivo; las masas aspiran a lo positivo y esto ayudará a vencer lo negativo.

Camaradas maestros, nuestra organización dedica grán interés al instrucción y la educación y con este fin a seguido una línea justa, firmemente unidos entorno a esta lucha proletaria. La voz del pueblo se está levantando airada y justiciera; violentemos el paso, multipliquemos la acción, en tanto que el gobierno oprime y explota al pueblo no se debe tomar una hora de reposo. Mientras las cárceles priven del movimiento y de luz a nuestros compañeros, avancemos. El camino está a nuestro frente esperándonos; nos indican los peligros, no para que los esquivemos sino que, venciéndolos pasemos sobre ellos. No podemos detenernos un momento por que el grito de nuestros camaradas, los hombres aprisionados injustamente nos llaman al cumplimiento del deber y nuestro deber es combatir sin tregua; mientras tanto, doblemos la fatiga, más tarde descansaremos cuando hallamos defendido la verdad. Sin embargo la prensa capitalista, lacayos al servicio de Ulises Ruiz Ortiz, han estado trabajado sin cesar para inclinar la opinión publica en favor de un gobierno fascista y represor y confrontar a este movimiento con los diferentes sectores de la sociedad. Pero a pesar de todo, la propaganda y los trabajos realizados en los últimos días que se han hecho entorno a la causa ha despertado una gran simpatía entre los trabajadores y la sociedad en general, simpatía que ha crecido y se ha ido transformando de palabra y deseos a la forma practica.

Esto es resultado de una ingobernabilidad que se vive hoy en Oaxaca. Este poderoso movimiento de las masas oprimidas avanza al lado del magisterio oaxaqueño, triunfante en todas las acciones. Estamos de pie, no doblaremos la rodilla ante ningún poder, no cederemos frente al enemigo, a nuestro opresor, y no volveremos la espalda a pesar del peligro.

Mientras el gobierno del estado y sus principales protagonistas continúan con matanzas, encarcelamientos y mentiras, nuestros compañeros -hombres que su único delito es defender los derechos de un pueblo trabajador- luchan por condiciones de vida mas justas. Estas acciones heroicas, para Ulises Ruiz son un delito que debe pagarse con muerte o encarcelamiento por que, para los hombres de principios, no hay forma de acallarlos ni con la muerte porque ausentes físicamente las ideas perduran guiando las luchas de las nuevas generaciones. Pero ni esta represión despiadada, matanzas, mentiras y encarcelamientos del gobierno del estado detendrán el movimiento. Perseveramos en nuestra lucha por la libertad y mejores condiciones de vida.Nosotros, la juventud mexicana consciente, hemos de ser libres y no hay precio que no estemos dispuestos a pagar para lograrlo.

Maestros, enséñenos a luchar incansablemente como lo hacen ustedes; avancemos juntos alumnos y profesores por la transformación de nuestra entidad y la instauración de un gobierno obrero campesino y popular.

Es indiscutible que la democracia proletaria es un millón de veces más democrática que cualquier democracia burguesa. Marchando magisterio y pueblo unido para derrotar a la burguesía imperialista recordando que nuestros derechos no se mendigan, se conquistan con cada puño del obrero, del intelectual, del campesino y del estudiante.

Los recientes acontecimientos, indican asimismo, que se esta realizando una unidad de las fuerzas de clase de la lucha contra el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz. La falta de desarrollo, el atraso económico y la ignorancia a que han sumido a nuestros hermanos campesinos se han reflejado a través de las diferentes organizaciones sociales. Los pocos espacios y los escasos recursos para la educación superior tienen respuesta en las manifestaciones de estudiantes, todo esto resultado de la política neoliberal fracasada en todos los países como el nuestro y aún de países del llamado primer mundo. Por lo consiguiente, las manifestaciones se agudizan y la gran lucha de masas se aproxima y el ataque contra el enemigo de clase debe ser lo mas enérgico; el ataque y no la defensa ahora deben ser la consigna. Hasta la victoria total del magisterio, obreros, campesinos y estudiantes. Estamos con ustedes.

Otro mundo es posible si luchamos por él.

FRATERNALMENTE
Socialismo, patria y humanidad,

Jóvenes por el socialismo
Oaxaca de Juárez Oaxaca a 10 de junio de 2006